El espacio está compuesto de miles y millones de planetas, estrellas, cometas... pero un estudio recientemente hecho dice que sólo podemos ver una pequeña parte de lo que en realidad debe haber en el espacio, lo que no vemos es la llamada materia oscura.
En palabras científicas se denomina materia oscura a la hipotética materia que no emite suficiente radiación electromagnética para ser detectada con los medios técnicos actuales, pero cuya existencia se puede deducir a partir de los efectos gravitacionales que causa en la materia visible, tales como las estrellas o las galaxias.
Representación artística del halo de materia oscura que supuestamente rodea a la Vía Láctea.
Todo esto quiere decir que tu una noche estrellada miras al cielo y sólo ves alrededor del 10% de lo que de verdad debe haber ahí porque un 20% es materia oscura y un 70% es energía oscura.
¿Qué más hay en el universo?
En el universo cómo he dicho antes hay una gran variedad de cosas. Desde la partícula más pequeña hasta la galaxia más grande.
Galaxias
Una galaxia es un conjunto de estrellas, nubes de gas, planetas, y polvo cósmico unidos gravitatoriamente. La cantidad de cada una es incontable. Formando parte de una galaxia existen subestructuras como las nebulosas, los cúmulos estelares y los sistemas estelares múltiples. Tipos de galaxias:
Las más grandes son gigantes elípticas. Se cree que la mayoría de las galaxias elípticas son el resultado de la coalición y fusión de galaxias.
Galaxia espiral: Las galaxias espirales son discos rotantes de estrellas y materia interestelar, con una protuberancia central compuesta principalmente por estrellas más viejas. A partir de esta protuberancia se extienden unos brazos en forma espiral, de brillo variable.
Galaxia lenticular: Las galaxias lenticulares constituyen un grupo de transición entre las galaxias elípticas y las espirales, y se dividen en tres subgrupos: SO1, SO2 y SO3. Poseen un disco, una condensación central muy importante y una envoltura extensa.
Estrellas
Es todo objeto astronómico que brilla con luz propia; mientras que en términos más técnicos y precisos podría decirse que se trata de una esfera de plasma que mantiene su forma gracias a un equilibrio hidrostático de fuerzas. El equilibrio se produce esencialmente entre la fuerza de gravedad, que empuja la materia hacia el centro de la estrella, y la presión que ejerce el plasma hacia fuera, que, tal como sucede en un gas, tiende a expandirlo. La presión hacia fuera depende de la temperatura, que en un caso típico como el del Sol se mantiene con la energía producida en el interior de la estrella. Tipos de estrellas de más caliente/pequeñas a más frías/grandes:
Azules
Corresponde a las estrellas más calientes y brillantes, oscilando su temperatura entre 25.000 y 50.000 ºK. Contienen múltiples átomos ionizados. El Hidrógeno está en la forma HIII, y en su espectro predominan las líneas de Helio.
Blanco-azuladas
Son estrellas con temperaturas comprendidas entre 15.000 y 25.000 ºK. Las líneas espectrales dominantes son de Helio e Hidrógeno.
Blancas
Estas estrellas dan valores próximos a cero en su índice de color (B-V). Su temperatura está entre 7.500 y 11.000 ºK, y en su espectro predomina la línea de H1. El Helio no aparece, y comienzan a dejarse ver los metales neutros.
Blanco-amarillentas
Las estrellas aquí incluídas soportan temperaturas superficiales entre 6.000 y 7.500 ºK. Presentan líneas de H1 y aumentan los metales ionizados.
Amarillas
Estrellas entre 5.000 y 6.000 ºK de temperatura. En su espectro aumenta la intensidad de las líneas de metales neutros, mientras disminuyen las de H1.
Anaranjadas
Estas estrellas están en valores comprendidos entre 3.500 y 5.000 ºK de temperatura. En su espectro dominan las bandas de los metales. Aparecen bandas moleculares de TiO (Óxido de Titanio).
Rojas
Estas son las estrellas frías, de menos de 3.500 ºK de temperatura. Presentan en su espectro bandas de TiO (Óxido de Titanio) muy pronunciadas, así como notables franjas de metales neutros. A partir del tipo M4 no hay un espectro continuo, y las líneas de TiO son muy severas. Ésta gigante roja puede acabar provocando una supernova (explosión estelar que puede manifestarse de forma muy notable) La explosión de supernova provoca la expulsión de las capas externas de la estrella por medio de poderosas ondas de choque, enriqueciendo el espacio que la rodea con elementos pesados. La explosión de una estrella supermasiva que acabe en supernova posteriormente dará siempre lugar a un agujero negro cómo se demuestra en el siguiente vídeo: